domingo, 24 de febrero de 2008

Todos

Sí, todos llevamos un poeta dentro, en algunos casos es un poeta desconsolado y en otros, un poeta sin manos; hay quienes cargan con el cadáver de su poeta esperando en vano su resurrección. Sin embargo, los poetas son innecesarios cuando llevas la poesía en tus ojos, en tu andar, en tus suspiros, en tu silencio, en los besos que imagino y en la espiral de tu vuelo de mariposa de miel virgen.

1 comentario:

dana dijo...

un poeta sin ojos...